
Cada semana recibimos el mismo mensaje: «¿Pueden hacer 10 piezas?». Algunos proveedores dicen sí y desaparecen. Otros dicen no sin explicar. Ninguna de las dos respuestas le sirve. Aquí está la aritmética que hay detrás de nuestro número.
De dónde viene el mínimo
Un pedido a fábrica no es una tarea, son cuatro preparaciones superpuestas:
- Material. El aluminio y el PC llegan en longitudes y lotes fijos. Un pedido muy pequeño igual consume una longitud completa.
- Color y acabado. El anodizado y la pintura van por lotes. Preparar un color único para 10 piezas cuesta casi lo mismo que para 50.
- Logo. El grabado láser es por pieza, pero la serigrafía y la UV necesitan pantalla o cliché.
- Embalaje. Las cajas se imprimen por tiradas, así que una caja personalizada tiene su propio mínimo.
Sume los cuatro y obtiene un suelo. Por debajo, la preparación pesa más que el producto; por eso los pedidos muy pequeños tienen precio unitario alto, no porque la fábrica le esté castigando.
Qué incluyen realmente 50 unidades
| Concepto | Incluido con mínimo 50 |
|---|---|
| Modelo | Cualquiera de los 21 de nuestra gama |
| Color | Su color en las piezas de aluminio |
| Logo | Grabado láser, serigrafía o impresión UV |
| Embalaje | Caja retail con su marca |
| Muestra previa | Sí, muestra antes de producción |
| Plazos | Muestra 7–10 días laborables, producción 7–12 días |
El mínimo no es «50 unidades de lo mismo»: es un pedido de marca completo, con su color, su logo y su caja.
Tres formas de que el primer pedido sea pequeño y económico
- Parta de un modelo existente. Sin molde nuevo no hay coste de molde y el plazo se mide en semanas, no en meses.
- Elija un color estándar para el metal. Un anodizado de stock elimina toda una fase de preparación. El color propio, para el segundo pedido.
- Caja sencilla la primera vez. Una caja neutra con etiqueta impresa es el embalaje de prueba más barato y sigue viéndose listo para tienda.
Cómo probar un mercado con 50 unidades
Cincuenta unidades no son un contenedor, son un test de mercado. Tres cosas lo convierten en un test real:
- Publique el producto a su precio de venta previsto y vea si convierte.
- Vigile devoluciones y mensajes: en productos magnéticos, el ajuste y la fuerza del imán deciden la recompra.
- Pregunte a los compradores qué no les gustó. Esa información vale más que el margen de 50 unidades.
Si las 50 se venden, el segundo pedido le dará los números reales: qué color, qué embalaje y si necesita molde propio.
Cuándo el mínimo no es el problema
Si suministra a una cadena que necesita 10.000 unidades por color, un mínimo de 50 es irrelevante: la conversación debe ser sobre capacidad, amortización del molde y calendario. Tenemos 3 líneas y más de 300.000 unidades al mes, así que esa conversación nos resulta normal, pero es otra conversación.
También ocurre lo contrario: alguien pide 10 piezas para «probar la calidad» y desaparece. Para eso están las muestras. Se cotizan aparte, viajan por express y le dejan comprobar imán, bisagra y acabado mucho antes de comprometerse.
Qué pedir en un primer pedido
- Primero una muestra y una ficha técnica escrita con la aleación y la fuerza medida del imán.
- Un vídeo corto de su lote real en pruebas antes de embalar.
- Medidas del embalaje y unidades por caja, para calcular su propio transporte.
La versión corta
Empiece con un modelo existente, un color estándar y una caja simple. Pida la muestra. Si los números cuadran tras 50 unidades, pase a su color y su caja, y solo entonces piense en su propio molde.
¿Necesita precio para su modelo?
Envíenos su plano o una foto de referencia. Respondemos con precio unitario, plazo de muestra y envío en un día laborable.
Modelos mencionados en esta guía
